Trastornos disociativosLa característica principal de los trastornos disociativos o disociación es la alteración: puede afectar el pensamiento, las emociones, la conducta, la identidad, la consciencia, percepción y/o el funcionamiento sensoriomotor.

Los síntomas principales de la psicopatología disociativa son 5: amnesia, despersonalización (sensación de desconexión del propio cuerpo o sentir extrañeza hacia este), desrealización (no reconocer la realidad como real o sentir extrañeza hacia esta, sensación de no formar parte de la realidad, como si fuera una película o sueño), confusión de la identidad y alteración de la identidad.

Los síntomas secundarios de la disociación pueden ser: los que son positivos como por ejemplo alucinaciones visuales, sensoriales… o negativos como por ejemplo déficits somatosensoriales (no sentir alguna parte del cuerpo o que se adormezca).

Todos los trastornos disociativos son representaciones completas o parciales de la disociación. Entre ellos, el Trastorno de Identidad Disociativo (TID), anteriormente conocido como Trastorno múltiple d ela personalidad, es la forma más extendida en la cual aparece todo el espectro de síntomas disociativos incluyendo los estados de personalidad e intrusiones mentales. Condiciones parciales son amnesia disociativa o perdida de memoria de algunos recuerdos (que puede o no estar acompañada por fuga o “salida” momentánea de la propia personalidad de modo repentino), trastorno de despersonalización (sensación de desconexión del propio cuerpo) y Trastorno Disociativo no Especificado (TDNE).

La disociación y los trastornos disociativos están relacionados con experiencias traumáticas en las que la persona de un modo defensivo e incosnciente “fracciona” la experiencia o “se desconecta” de ella para poder seguir con su vida de un modo lo más funcional posible.

Estos trastornos pueden acompañar a casi todos los trastornos psiquiátricos y pueden influir su fenomenología y su respuesta al tratamiento. A veces dan lugar a falsos diagnósticos, incluso confundirse con los trastornos psicóticos, pues no todos los profesionales están familiarizados con ellos y entonces se vuelven difíciles de detectar al no hacer una buena exploración.

A pesar de la complejidad que presentan los trastornos disociativos la psicoterapia es capaz de tratarlos y resolverlos. Los abordajes EMDR y Brainspotting generan buenísimos resultados en personas que los padecen.

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